Nuevos planteamientos para la gestión del ciclo urbano del agua

Equipo de investigación del proyecto AQUA-RIBA Sistemas de Gestión Sostenible del Ciclo del Agua en la Rehabilitación Integral de Barriadas en Andalucía.

El enfoque ecointegrador y adaptativo de la gestión del ciclo urbano del agua se basa en la aproximación a las relaciones de la ciudad con el agua considerando el conjunto del ciclo socio-hidrológico (dimensiones ecológicas, tecnológicas, económicas, sociales y culturales). Este enfoque conduce a:

  • Promover modelos de planificación integrada del agua y el suelo, que permitan la visión de conjunto de los servicios y de los ecosistemas de los que se toma y a los que se vierte el agua de abastecimiento y saneamiento.
  • Entender que los servicios de abastecimiento y saneamiento forman parte de un ciclo cuya gestión, es inseparable y debe realizarse de manera conjunta, incluyendo la gestión de las aguas pluviales y el drenaje del espacio urbano.
  • Insertar la variable energética (eficiencia, tipo de energía utilizada) en la planificación y gestión de todas las fases del ciclo urbano del agua (captación, aducción, distribución, usos domésticos, industriales e institucionales,  saneamiento, depuración).
  • Recuperar el valor ambiental y paisajístico de la red fluvial junto o sobre la que se asientan las aglomeraciones urbanas, especialmente en los sectores metropolitanos de  reciente desarrollo, sobre los que todavía es posible reconducir los procesos de canalización o entubamiento.
  • Ajustar la calidad del agua ofertada a los requerimientos demandados por los diferentes usos, siempre respetando los niveles de fiabilidad y garantía.
  • Entender  las aguas pluviales y residuales como recursos susceptibles de ser tratados para su reutilización, reciclaje o reincorporación al medio en condiciones de calidad suficientes.
  • Tender hacia sistemas descentralizados, en los que las soluciones pueden ser variadas y flexibles, con estrategias y tecnologías de gestión que combinan sistemas ‘hard’ y ‘soft’,  diseñados  por un amplio espectro de profesionales.
  • Propiciar procesos de planificación participada con consulta e involucración de las partes afectadas, tanto en la detección de los problemas como en la definición de las soluciones,  implicando a los diferentes agentes sociales y usuarios desde el inicio.

El avance hacia un modela de gestión de este tipo exige un marco institucional y regulatorio, adaptado a las condiciones concretas de su ámbito de aplicación,  que promueva la innovación y que a los planeamientos indicados. Un marco institucional que asegure  el acceso de todos los ciudadanos a la información básica de la gestión del ciclo integral del agua en la ciudad, mediante la aplicación de las siguientes medidas:

  • Establecimiento de una batería de indicadores significativos para los distintos ámbitos de la gestión (técnicos, financieros, sociales, medioambientales, patrimoniales), accesibles por vía telemática, que sean comprensibles para los ciudadanos.
  • Publicidad todos los acuerdos y resoluciones que adopten los órganos de dirección del ente gestor.
  • Estableciendo mecanismos efectivos de participación social con competencias efectivas de control sobre las cuestiones clave de la gestión del agua urbana.

Basándose en las anteriores condiciones y orientaciones básicas,  en el siguiente esquema se resumen las principales estrategias generales que es necesario  implementar para la mejora de la gestión del agua urbana. Estas estrategias se deben adaptar a las condiciones del contexto físico y social del área de trabajo, y que pueden resumirse en:

  1. Transformar el diseño lineal de la concepción de la gestión convencional del agua (abastecimiento, pluviales y evacuación)  en un diseño circular, que  conecta  las diferentes entradas (aguas de abastecimiento, potables,  pluviales y escorrentías), generando un  activo nuevo (aguas grises y pluviales: aguas verdes).
  2. Minimizar la demanda del recurso aumentando la eficiencia en su uso.
  3. Obtener recursos alternativos y adaptar la calidad del agua proporcionada a los requerimientos de cada uso.
  4. Reducir el caudal y la carga contaminante del vertido al sistema de saneamiento urbano, procurando el tratamiento de las aguas y su infiltración en el medio receptor.
  5. Incorporar a la evaluación de las actuaciones requeridas  la modificación de costes energéticos y de impactos sobre los ecosistemas acuáticos y terrestres que cada una de ellas implica.

Para alcanzar los objetivos planteados, se requiere aplicar un conjunto de alternativas adaptadas de manera concreta a las condiciones  geográficas (geológicas, climáticas, hidrológicas), socio-económicas, culturales e institucionales de cada ámbito. Las posibilidades de implementar con garantías de mantenimiento en el tiempo estas soluciones, están íntimamente relacionadas con la capacidad de movilizar las energías de las comunidades locales,  y con la atmósfera de cooperación entre los diferentes agentes sociales implicados: vecinos, administraciones locales, operadores de los servicios de aguas, agencias hidrográficas, sectores económicos y sociales… .

En este sentido, es importe  clasificar las actuaciones posibles en función de las características tecnológicas y económicas y de losdiferentes  niveles de complejidad institucional para alcanzar acuerdos  que las hagan viables. Una manera de abordar esta clasificaión  se corresponde con las siguientes escalas:

  • Personal: incidir sobre los comportamientos y percepciones  individuales y colectivos, de manera que se genere  cambios en los hábitos de uso del recurso (higiene,preparacion de alimentos, limpieza, evacuación de residuos) .
  • Vivienda:
  • Implantación de dispositivos y equipamiento con sistemas de control y ahorro.
  • Aumento eficiencia y disminución de consumos energéticos relacionados con los servicios del agua.
  • Edificio:
    • Captación de Aguas Pluviales (AP)
    • Reciclaje de Aguas grises (AG)
    • Cubiertas Verdes
    • Medidas para el incremento de la eficiencia de los sistemas de  presión.
    • Actuaciones para la mejora de las garantías de calidad.
  • Barriada:
    • Riego con recursos alternativos (AG o AP)
    • Modelos de jardinería eco-adaptativa, xerojardinería
    • Incorporación de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDs): reducción escorrentía e incremento de la recarga de agua subterráneas.
    • Actuaciones para la mejora de las calidad ambiental y paisajística.
    • Medidas para la disminución de la huella de carbono del conjunto de la unidad urbana.
  • Aglomeración urbana:
  • Actuaciones para la disminución de la huella hidrológica general en relación con captación y vertido a los ecosistemas acuáticos afectados.
  • Modificaciones normativas y de la tarifación.

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