De 20 parados y un interruptor

Viernes 23 de abril.
Después de 2 meses haciendo malabarismos con el interruptor de la luz de nuestra oficina, para conseguir ver algo, hoy ya es imposible.
Lo comento en Conserjería y amablemente llaman al servicio de mantenimiento del Ayuntamiento.
Al cabo de media hora aparecen dos operarios y, tras darle unos toques al artilugio instalado en la pared, sentencian: “Esto es del interruptor”.
Se marchan en busca de la pieza que necesitan para solucionar el problemilla…………
Lunes 26 de abril, 08.04 horas.
Pulso el pinganillo y como si me pellizcara la nariz. Volvemos a dar aviso, será cuestión de horas, si se trata de un simple interruptor, hay que entender que durante el fin de semana no han podido hacer nada………..
13.00 horas del mismo día.
Durante toda la mañana, viéndome trabajar a oscuras, se han estado asomando a la puerta (siempre abierta) trabajadores y vecinos, que pasaban por delante de nuestra oficina, para preguntarme si estábamos haciendo alguna campaña de ahorro energético.
Martes 27 de abril, 08.00 horas (mas o menos).
¿Te has traído las velas?, jejeje. Ya el personal mas cercano se lo toma a pitorreo, al menos nos reímos un rato con los comentarios.
– Volvemos a dar aviso al servicio técnico.
– 11.00 horas, volvemos a dar oooootro aviso.
Tengo que salir, la empresa adjudicataria de las obras del punto limpio y de los vestuarios del campo de deportes del Río San Pedro ha tomado las de Villadiego.
Pero antes de acercarme al Río paso por el centro administrativo y en el Departamento de Riesgos Laborales comento lo de la oscuridad en la que estoy sumido desde el viernes, tanta que el otro día en un chino, sin ánimo de ofender ni de exagerar, me confundieron con un empleado, de como tenía los ojos de tanto forzarlos.
El fenómeno del Río parece que se ha llevado toda la maquinaria, el material de obra y hasta dos meses de sueldo de los empleados, y no se ha despedido ni de Barroso. Voy a interesarme por la situación de los trabajadores y a obtener información de primera mano. (Quieres saber algo mas?, pincha aquí).
12.30 del mismo día.
Sorpresa!!!!!!!!!!! Pulso el interruptor y se hace la luz, aunque no sé si he salido ganando cuando al mirar hacia el puesto de trabajo me veo a Leyton tecleando en el ordenador, pero bueno todo tiene sus pros y sus contras, jejeje.
Una aclaración necesaria: “No dudo de la profesionalidad, ni del tiempo necesario para el consiguiente arreglo, por parte de los trabajadores, a quien desde aquí doy las gracias por el buen trabajo realizado. Seguramente se debió a la falta de recursos, achacable, como no, al despilfarro de nuestros señores Barroso & Mosquera. Las gracias sean dadas a los currantes.”
Por cierto, adjunto foto del dichoso interruptor, no os perdáis detalle del embellecedor último modelo, (pincha sobre la foto para ver mejor).

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